Sobre mí · Fotógrafo de bodas
Hijo de fotógrafo de la vieja escuela, llevo más de una década y más de 150 bodas contando historias sin posados: cerca de vosotros, casi sin que se note, atento a lo que pasa de verdad.
Quién soy
Soy una CANON EOS 5d y una cámara de usar y tirar. Soy un mochilero y el fotógrafo del mejor evento en la planta 17 de un hotel en Madrid. Soy pizza. El puchero de lentejas de toda la vida. El eterno enamorado adolescente. El loco del viernes noche y el cuerdo madrugador en busca de los colores del amanecer. Soy ciudad, naturaleza, monte y playa. La potencia de un todoterreno o el encanto de un viejo zeppelin. Soy hijo de fotógrafo de la vieja escuela. Soy cada una de mis fotos. La mirada cómplice de la novia a solas en su habitación, la compañía del novio que espera. Soy la brisa que eriza el pelo de una madre cuando descubre la cara de su hijo y el reflejo de un padre en los ojos de un crío. Soy millones de cosas… pero ante todo: soy fotógrafo.
01 — Cómo trabajo
Mi forma de trabajar es documental: no os voy a pedir que poséis ni que repitáis nada. Las bodas son una carrera de fondo, y en cada kilómetro pasan cosas que duran fracciones de segundo y se quedan toda la vida. Me muevo cerca, sin interrumpir, desde los preparativos hasta que el baile ya ha entrado en calor. Si os da vergüenza la cámara, tranquilos: es lo que piensan casi todas las parejas que me escriben. Vosotros solo tenéis que disfrutar; de que salgáis bien en las fotos me encargo yo.
02 — Dónde trabajo
Vivo y trabajo en Barcelona, así que cubro bodas en toda Cataluña sin coste de desplazamiento: masías del Empordà y el Penedès, fincas del Maresme o la Costa Brava. Vitoria-Gasteiz sigue siendo mi casa, y en el País Vasco y en Madrid tampoco cobro desplazamiento. Si os casáis en otro sitio, no os preocupéis: me gusta viajar y me conformo con una cama modesta.
Bodas en Barcelona
03 — Paso a paso
Antes de nada, hablamos. En persona o por videollamada, sin compromiso: me contáis cómo imagináis el día y os explico cómo trabajo. Seré la persona que más tiempo pase a vuestro lado, así que importa que os sintáis cómodos.
Muchas parejas la aprovechan para perderle el miedo a la cámara antes de la boda. También hago postbodas, y hay parejas que han repetido después con el embarazo y el bebé.
De los preparativos al baile, sin guion y sin posados forzados. Vamos dos fotógrafos, así que cada uno está con uno de vosotros por la mañana y en la ceremonia no se escapa ninguna mirada. Detalles, lágrimas y risas: que no se quede ni un solo momento fuera de la caja de los recuerdos.
Recibís un mínimo de 800 fotos editadas, en alta resolución y sin marcas de agua, en una galería online privada lista para verlas con calma y compartirlas con la familia y los amigos.
04 — Preguntas frecuentes
Más de 150, en más de una década. La mayoría en el País Vasco, donde empecé, y cada vez más en Barcelona y en toda Cataluña. Cada una me ha enseñado algo sobre cómo estar cerca sin molestar.
En todos mis packs vamos dos fotógrafos. Así cubrimos los preparativos de los dos a la vez y tenemos dos puntos de vista en la ceremonia, los discursos y el baile.
No en Cataluña, el País Vasco ni Madrid. Para bodas en otros lugares, contadme dónde os casáis y os preparo un presupuesto.
Mis packs de boda cuestan 1.950 €, 2.450 € o 2.800 €, IVA incluido, con dos fotógrafos y un mínimo de 800 fotos editadas. Tenéis el detalle de cada uno en la página de tarifas.
«Aitor tiene un don para captar el momento. Cada foto suya es una obra de arte, no nos cansamos de verlas.»
— Una pareja que repitió: boda, embarazo y bebé
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