Iker y Laura me propusieron ir a hacer la preboda al Nacimiento del Nervión en lo alto del puerto de Orduña. A parte de ser un sitio donde nunca he hecho un reportaje, y eso siempre es un aliciente, es un lugar que me trae infinitos recuerdos de mi infancia. La de veces que habré ido con mi padre y me habré asomado al sobrecogedor balcón desde donde se ve el espectacular salto de agua.
Al ir entre semana tuvimos la suerte de tener todo el lugar prácticamente para nosotros. Así que pudimos disfrutar de los halcones y hasta casi oirlos mientras el día iba pasando hasta que el sol se escondió tras los árboles generando esa luz tan bonita de los atardeceres de verano. Sobran las palabras, lo mejor es verlo.






















Más bodas y sesiones en Álava: fotógrafo de bodas en Vitoria









Leave a reply